La solución para expertos en gestión de personas
El requerimiento al trabajador para la entrega de las llaves, así como su exclusión del grupo corporativo de WhatsApp, en un contexto de baja laboral, se pueden justificar por razones objetivas de organización vinculadas, respectivamente, a la custodia y control de medios de trabajo y a la salvaguarda del derecho a la desconexión digital, sin que, por sí solos, permitan afirmar la existencia de acoso laboral (TSJ Galicia 9-12-25, EDJ 825889).
En el litigio en cuestión, se plantea la declaración de vulneración de derechos fundamentales al honor y a la propia imagen personal y profesional, así como la extinción indemnizada del contrato de trabajo por incumplimientos empresariales (ET art. 50.1 a) y c).
El trabajador, con la categoría de conductor, discute con un compañero y al día siguiente inicia IT por enfermedad común por trastorno adaptativo con ansiedad. Durante la baja, el gerente le requiere las llaves de la nave y se excluye del grupo de WhatsApp de la empresa. Además, percibió dos nóminas más tarde que el resto de sus compañeros. El trabajador presenta denuncia ante al ITSS, que aprecia una infracción muy grave (LISOS art.8.11). En sede judicial, solicita la extinción del contrato y el abono de una indemnización adicional de 30.000 euros a cargo de la empresa y el encargado, por vulneración de derechos fundamentales o, subsidiariamente, la correspondiente con el importe de la sanción propuesta por la ITSS.
En el acoso laboral, puede vulnerar el derecho a la integridad moral (Const art.15) con una sola conducta, si concurren determinados elementos conectados a intención, menoscabo y finalidad o idoneidad vejatoria. Asimismo, la regla general es que el trabajador debe probar los hechos, pero si presenta indicios razonables de acoso, se produce la inversión de la carga de la prueba, obligando a la empresa a demostrar que sus acciones tienen una justificación objetiva y proporcional, y no son discriminatorias o vejatorias, algo clave en procesos de tutela de derechos fundamentales.
Por otra parte, aunque la regla es la presunción de certeza de las actas de la ITSS, y que las mismas tienen naturaleza de documento público, no constituyen una vedad absoluta y admiten prueba en contrario, aportando explicaciones objetivas y razonables que justifiquen las conductas empresariales.
Aplicando este marco, se desestima íntegramente la petición del trabajador, con base en los siguientes argumentos:
En consecuencia, no se aprecia una conducta de acoso ni la vulneración de derechos fundamentales alegada. Tampoco una actuación empresarial carente de explicación objetiva que derive en un incumplimiento empresarial determinante de la extinción indemnizada del contrato.